Así te protegen (o no) los seguros vinculados a tu hipoteca

Por norma general, si queremos obtener financiación para comprar una casa, tendremos que vincular una serie de seguros a la hipoteca que nos dé el banco: de vida, de hogar, quizás de protección de pagos… Pero ¿qué beneficios aportan estos productos al consumidor? Desde el comparador financiero HelpMyCash.com comentan que, además de ser una manera de rebajar el interés del préstamo, estas pólizas incorporan algunas coberturas que nos pueden venir bien en ciertas ocasiones.

Coberturas de los seguros de hogar

Eso sí, es importante tener presente que no todos los seguros nos protegerán del mismo modo, por lo que debemos conocer bien las coberturas que ofrece cada modalidad. Por ejemplo, el seguro de daños, que es el que los bancos exigen contratar siempre para acceder a la hipoteca, solo recoge las coberturas por riesgo de incendio y por elementos naturales que puedan afectar a la integridad de la vivienda adquirida.

Traducido en lenguaje común, esto significa que si un incendio o cualquier otro accidente causado por elementos naturales destruye la casa o la daña estructuralmente, la compañía aseguradora se encargará de pagar al banco lo que quede por devolver de la hipoteca. El importe cubierto por este seguro es el valor catastral del inmueble hipotecado.

Más completo es el seguro multirriesgo, en el que se pueden añadir otras muchas coberturas: por responsabilidad civil (los daños que causemos nosotros), por robo, por daños por agua o por caída de la red eléctrica… Eso sí, estas pólizas son más caras y no siempre contemplan todos los posibles daños, así que hay que leer detenidamente sus condiciones para saber exactamente en qué casos estaríamos protegidos.

Coberturas de los seguros de vida y de protección de pagos

Además del seguro de hogar, la mayoría de los bancos también exige vincular la hipoteca a un seguro de vida o de protección de pagos que garantice la amortización del préstamo (de ahí que también se hable de seguros de amortización). Con el de vida, que es el más habitual, si el titular muere o sufre una incapacidad permanente, se pagará al banco el capital asegurado, que puede ser todo el principal de la hipoteca o solo una parte.

En cambio, con el de protección de pagos, la aseguradora se encargará de abonar las mensualidades de la hipoteca en el caso de que el prestatario se quede en el paro o sufra una invalidez temporal, pero solo durante un período de tiempo determinado. Hay, además, algunos seguros de amortización que aúnan las coberturas de los seguros de vida y de los de protección de pagos.

¿Sale a cuenta firmar los seguros del banco?

Desde el comparador HelpMyCash.com recuerdan que el cliente no está obligado a contratar cualquiera de estos seguros a través del banco, pero si lo hace, en general podrá disfrutar de un interés más reducido. Por ello, es conveniente valorar si sale a cuenta aceptar las condiciones de vinculación de la entidad o si, por el contrario, es mejor firmar los seguros a través de otras compañías.

Otra opción es contratar un préstamo hipotecario que no nos penalice por no suscribir seguros mediados por el banco. Aunque son muy minoritarias, existen ciertas entidades que ofrecen hipotecas sin productos vinculados de ningún tipo. Es el caso, por ejemplo, de Coinc y de Hipotecas.com, que solo exigen firmar un seguro de daños que puede contratarse a través de cualquier compañía.