Los bancos se preparan para la llegada de la nueva ley de pagos, la PSD2

Hace tiempo que se viene hablando de que pronto llegará una nueva ley que regule los pagos, la PSD2. Esta ley, que es una revisión de la que se lanzó en 2007 (la PSD), pretende crear un mercado único de pagos en toda la Unión Europea. Con ella, se quieren integrar todos los nuevos actores que se mueven en el terreno de los pagos, pero que, al ser empresas recién nacidas y con unos procesos innovadores, no están contempladas dentro de la ley vigente.

Para adaptarse al nuevo entorno de la PSD2, los bancos deben fomentar nuevas formas de pensar y de actuar. Y, a pesar de que la ley lleva cuatro años gestándose, no han empezado hasta ahora a modificar sus tecnologías que permiten los pagos y a actualizar sus contratos de prestación de servicios para añadir la nueva información sobre la PSD2 que, en principio, entrará en vigor el próximo año.

Pero ¿en qué consiste exactamente esta directiva? ¿Qué efectos tendrá en el consumidor? Desde el comparador de cuentas bancarias HelpMyCash.com nos sacan de dudas.

Más facilidad para las compras online

Uno de los cambios más importantes que supondrá esta nueva normativa es que los bancos tendrán que abrirse a terceras empresas de pagos, como las fintech, y aprender a trabajar con ellas. Hasta ahora, estas compañías lo tenían muy complicado para acceder al mercado, ya que existían numerosas barreras, entre ellas, un sector principalmente dominado por los bancos.

A efectos prácticos, la nueva normativa facilitará los procesos de muchas transacciones online. Actualmente, para cobrar cualquier compra por Internet las empresas tienen que acudir a los servicios de una compañía de pagos electrónicos. A su vez, esta debe solicitar información a la compañía de la tarjeta del comprador para verificar sus datos. Por último, es la empresa propietaria de la tarjeta quien carga el cobro a la cuenta corriente del comprador.

Con la entrada de la nueva ley, todo este proceso se simplificará y el comercio y el banco se pondrán directamente en contacto. Sin embargo, esto no significará una pérdida de seguridad, ya que estos nuevos actores deberán cumplir la misma normativa que las empresas de pagos tradicionales.

Pero ¿qué efectos tendrá en los consumidores?

En la práctica, las nuevas directrices facilitarán las transacciones por Internet, lo que se traducirá como una mejora de la experiencia de las compras online. Además, la PSD2 añadirá información estadística sobre las pautas de consumo de un cliente, una herramienta que permitirá ofrecerle con posterioridad productos adaptados a sus hábitos de compra.

Otro de los cambios en cuanto a los consumidores es que estas empresas de pagos tendrán acceso a la información bancaria del cliente. Eso sí, solo podrán acceder a ella si dan expresamente su permiso.

Se trata de un proceso seguro, ya que todos los pagos pasarán por un proceso de identificación y autenticación de los clientes para evitar que terceros se hagan pasar por ellos. De hecho, la nueva directiva ha trabajado en reforzar la seguridad, tanto para el cliente como para las empresas proveedoras de los servicios.

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