¿Qué es emprendedor de responsabilidad limitada? Según Páginas Amarillas

Ser emprendedor no es una tarea sencilla, ya que requiere desde que se inicia el proyecto, un gran esfuerzo y dedicación. Normalmente, entendemos por emprendedor a una persona que detecta una posibilidad de negocio y decide disponer de los recursos necesarios para llevarlo a cabo.

Según el artículo 3 de la Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización: “Se consideran emprendedores aquellas personas, independientemente de su condición de persona física o jurídica, que desarrollen una actividad económica empresarial o profesional, en los términos establecidos en esta Ley.”

Pero ser emprendedor también entraña muchos riesgos, ya que en caso de deudas que no se puedan pagar, el autónomo ha de responder con su patrimonio. Debido a esto, surgió la figura del emprendedor de responsabilidad limitada (ERL).

¿En qué consiste ser emprendedor de responsabilidad limitada?

Es un empresario individual o autónomo que realiza en nombre propio una actividad comercial, industrial o profesional de carácter lucrativo y que puede beneficiarse de unas condiciones concretas a la hora de responder por las posibles deudas que deriven de su actividad empresarial, de modo que dicha responsabilidad no alcance a su vivienda habitual.

En esta última parte es donde reside la diferencia con respecto al emprendedor o autónomo tradicional, ya que éste último responde de forma personal e ilimitada las deudas contraídas frente a terceros con todos sus bienes. Esto incluye tanto los enseres relacionados con su actividad empresarial como los que conformen su patrimonio personal, ya que no existe límite o separación alguna entre el patrimonio empresarial y el personal.

Por lo tanto, el emprendedor de responsabilidad limitada puede evitar que sus acreedores puedan llevar a cabo el embargo de su vivienda por no responder de sus deudas. Sin embargo, para beneficiarse de esta situación, la vivienda no debe superar los 300.000 euros (o 450.000 en caso de estar ubicada en una ciudad de más de un millón de habitantes) y ha de ser la vivienda habitual (no se incluye una vivienda en propiedad donde no se resida o de la que el cónyuge sea el propietario, aunque se resida).

Características de los ERL:

  • Es necesaria la inscripción en el acta notarial del Registro Mercantil.
  • El emprendedor de responsabilidad limitada responde personalmente de todas las obligaciones que obtenga la empresa, excluyendo la vivienda que anteriormente mencionamos.
  • Es el propietario único de la actividad por lo que tiene el control total sobre ella; la gestiona, organiza todo el trabajo y aporta todo el capital necesario para llevar a cabo su actividad y es quien recibe todos los beneficios que genere la empresa.
  • La persona jurídica y el empresario son la misma persona.
  • No hay capital mínimo para su creación.
  • El empresario inscrito deberá hacer constar en toda su documentación profesional (facturas, presupuestos, etc.) su condición de “Emprendedor de Responsabilidad Limitada” o sino, deberá incorporar a su nombre, apellidos y datos de identificación fiscal las siglas “ERL”.
  • Forma empresarial idónea para empresas de pequeño tamaño.
  • No es necesario la inscripción de la persona jurídica, pero sí es necesario inscribir en el Registro Mercantil y en el Registro de la Propiedad la condición de Empresario de Responsabilidad Limitada.
  • Si el emprendedor de responsabilidad limitada está casado puede dar lugar a que sus actividades alcancen al cónyuge, según la clase de bienes:
  • Los bienes propios del matrimonio emprendedor quedan obligados a los resultados de la actividad empresarial.
  • Los bienes gananciales pueden quedar obligados por consentimiento expreso o por presencia y consentimiento.
  • Los bienes privativos del cónyuge del empresario pueden quedar obligados por consentimiento expreso en escritura pública.
  • Obligación de depositar tus cuentas anuales en el Registro Mercantil, con un plazo de hasta siete meses después del cierre del ejercicio. De no hacerlo en ese tiempo se perdería el beneficio de la limitación de la responsabilidad como autónomo, aunque podrá ser recuperado en el siguiente ejercicio.