5 trucos para que nuestro bolsillo sobreviva a las rebajas

Los comercios españoles ya han colgado el cartel de rebajas. La época de descuentos ha arrancado el 1 de julio, aunque algunas marcas han decidido adelantarse unos días al inicio oficial de las rebajas, como las del grupo Inditex o H&M, que colgaron sus descuentos el pasado 28 de junio.

La mitad de los españoles, concretamente el 52%, gastará entre 100 y 300 euros en las rebajas de verano, de acuerdo con un estudio del outlet online Veepee, que señala que lo que más compraremos será ropa, calzado, accesorios y productos de cosmética.

Sin embargo, si nos dejamos llevar por los impulsos y no tomamos ciertas precauciones, nuestro presupuesto inicial puede acabar disparándose y nuestra cuenta corriente, en números rojos. Para aprovechar las rebajas sin que nuestro bolsillo sufra, el comparador de productos financieros HelpMyCash.com nos ofrece cinco consejos.

  • Haz una lista de la compra

El primer paso para que nuestro bolsillo no acabe maltrecho tras las compras de verano es revisar qué necesitamos. El 37% de los consumidores aprovecha las rebajas para comprar cosas que necesita, según el estudio de Veepee. Una buena estrategia teniendo en cuenta que durante estas fechas los descuentos pueden sobrepasar el 50%. Crear una lista de lo que queremos adquirir nos ayudará a evitar las compras compulsivas. Asimismo, tal y como ocurre cuando vamos al supermercado, nos ayudará a no olvidar ningún producto.

  • Fija un presupuesto

Una vez creada la lista, es el momento de fijar un presupuesto. La pregunta que deberíamos hacernos en este punto no es cuánto dinero queremos dedicar, sino cuánto podemos gastar, señalan desde HelpMyCash. No olvidemos que deberemos hacer frente al resto de nuestros gastos mensuales y que, además, durante estas fechas suelen haber gastos excepcionales relacionados con las vacaciones de verano.

Debemos fijar un presupuesto realista acorde con nuestras posibilidades que no ponga en riesgo nuestra economía doméstica. La regla 50-20-30 puede servirnos de guía: el 50% de la nómina se destina a los gastos fijos, como el alquiler, la alimentación o los recibos, el 20% al ahorro y el 30% a los gastos extra como el ocio o las rebajas.

  • Compara ofertas

La clave para encontrar el mejor precio en cualquier sector es comparar. Para poder hacerlo con calma, podemos aprovechar las horas de menos afluencia, por ejemplo el mediodía, para visitar las tiendas que nos interesen. De acuerdo con la consultora ShopperTrack, se espera que en España los días con mayor afluencia en los comercios sean el sábado 6 de julio y el domingo 7. Así que si queremos evitar las aglomeraciones, ya sabemos qué fechas debemos esquivar.

Asimismo, gracias a Internet, podemos revisar el catálogo de la mayoría de las cadenas comerciales desde el ordenador o el smartphone, comparar los descuentos que aplica cada tienda y adquirir los productos desde el sofá de casa. De esta forma evitaremos colas, desplazamientos y tendremos acceso a un catálogo más amplio. Eso sí, las compras virtuales realizadas durante la época de rebajas pueden tardar algo más en llegar debido al elevado volumen de ventas. Por otra parte, si compramos por Internet, debemos fijarnos antes cuál es la política de devoluciones del comercio y cuáles son los costes asociados al envío del producto.

  • Di no a las nuevas colecciones

Si hemos esperado a las rebajas de verano para comprar más barato, ¿qué sentido tiene acabar con el carrito de la compra lleno de productos de la nueva colección que no disfrutan de ningún descuento? Durante estas fechas, en las que el número de clientes se multiplica, muchos comercios aprovechan para lanzar nuevas colecciones cuyos artículos no están rebajados y que, por tanto, no supondrá ningún ahorro.

  • Distribuye los gastos

Muchos aprovechamos la época de rebajas para renovar productos que necesitamos y que durante estas fechas están rebajados, como electrodomésticos o muebles, y no siempre es posible pagarlos al momento.

Un truco para distribuir los gastos es usar varios medios de pago distintos. Por ejemplo, si queremos aprovechar las rebajas para cambiar la lavadora y comprar un televisor nuevo, podemos abonar uno de los dos productos en efectivo o con la tarjeta de débito y pagar el otro con una tarjeta de crédito. Si seleccionamos la opción de pago total, todo el dinero que hayamos desembolsado con la tarjeta de crédito durante el mes en curso, lo devolveremos a principios del mes siguiente sin intereses, cuando hayamos recibido la próxima nómina, de manera que podremos dividir los gastos en dos meses sin costes extra.

Antes de recurrir a este sistema, debemos asegurarnos de que tenemos activado el pago total en la tarjeta de crédito o, en su defecto, de que seleccionamos esta forma de pago para la compra que hemos hecho, ya que en caso contrario el dinero se devolverá en varias cuotas mensuales y sí se tendrán que pagar intereses. Además, debemos conocer el día exacto en el que el banco se cobrará el dinero que debemos y prever que en dicha fecha tendremos el saldo suficiente en la cuenta corriente asociada a la tarjeta.