Consejos para combatir el estrés térmico en el trabajo

Concluida la primera ola de calor del verano 2019, los autónomos a los que les toca trabajar en los meses de julio y agosto se preparan para soportar las altas temperaturas en sus puestos de trabajo. En las oficinas, aunque con controversias por el control de los termostatos, el problema desaparece pero en los trabajos a la intemperie los trabajadores se ven expuestos a altas temperaturas.

Esta exposición origina pérdidas de agua y electrolitos (sales) que pueden provocar agotamiento y golpes de calor.

¿Qué es el golpe de calor?

El golpe de calor es un trastorno producido por el exceso de calor en el cuerpo, generalmente originado por la exposición prolongada a altas temperaturas o por el esfuerzo físico a altas temperaturas. Puede ocurrir si el cuerpo alcanza una temperatura de 40º (104 Fº) o más.

Es importante tener en cuenta el clima del lugar de trabajo, sobre todo en los casos de personas que han de realizar trabajos físicos al aire libre. Un golpe de calor puede dañar el cerebro, el corazón, los riñones y los músculos si no se trata con urgencia.

¿Qué podemos hacer para disminuir las posibles alteraciones producidas por el calor?

Los sanitarios de ASPY recomiendan seguir unas indicaciones sencillas:

  • Beba mucha agua o líquidos, sin esperar a tener sed.
  • Permanezca en lugares frescos, a la sombra o si es posible en lugares climatizados.
  • Tómese pausas frecuentes para descansar cuando el calor y la humedad sean elevados.
  • Si tiene que permanecer en el exterior use ropa ligera, amplia y de colores claros.
  • Utilice calzado fresco, cómodo y que transpire.
  • Cúbrase la cabeza si se encuentra al sol. Un sombrero de ala ancha reduce notablemente la exposición a la radiación solar. Utilice cremas protectoras en las zonas de su piel que queden descubiertas.
  • Si trabaja junto a otros/as compañeros/as, vigile su estado y pida que alguien haga lo mismo por usted. Un golpe de calor puede hacer que alguien pierda el conocimiento.
  • Evite las comidas copiosas. Elija ensaladas, frutas y alimentos ricos en líquidos.

¿Cómo actuar en caso de urgencia?

  • Permanezca atento a la aparición de estos síntomas: temperatura corporal elevada, alteración del comportamiento o del estado mental, náuseas, vómitos, piel enrojecida, respiración y/o frecuencia cardíaca elevada, dolor de cabeza….. Si los detecta en usted o en un/a compañero/a:
  • Pare la actividad física y descanse sentado en un lugar fresco.
    Beba agua, zumos y bebidas deportivas diluidas en agua, u otra bebida no alcohólica para reponer los líquidos que perdidos con la sudoración.
  • Quítese o aligere la ropa.
  • Refresque su cuerpo con agua fresca y abaníquese o colóquese en una corriente de aire para reducir su temperatura corporal. No lo haga de manera muy brusca, los enfriamientos muy súbitos pueden ser peligrosos.
  • Busque atención sanitaria si nota síntomas de agotamiento por calor (piel fría, pálida con sudoración, calambres musculares, mareos, náuseas, dolor de cabeza, hiperventilación, pérdida de conocimiento…).