El precio medio de las franquicias españolas oscila en los 50.000 euros, según Franquicias.es

Durante la crisis, el autoempleo ha sido la tabla de salvación de muchos desempleados o de trabajadores por cuenta ajena que no estaban satisfechos con sus condiciones laborales, según explica el portal Franquicias.es

Sea la razón por la que sea, si estás pensando en convertirte en tu propio jefe, la franquicia te puede abrir muchas puertas. En ese caso has de saber que necesitas una inversión que se encuentra entre los 45.000 y los 50.000 euros de media.

Grandes inversores o autoempleo

Según datos de la Asociación Española de Franquicias, en los años más duros de la crisis económica, es decir, entre 2008 y 2013, el empleo en el sistema de franquicias creció un 2,6%, hasta llegar a las 242.140 personas, cifra que no ha parado de incrementarse en los últimos años. Según el informe que la AEF elabora anualmente, en 2016 había 268.986 trabajadores en la red de franquicias.

Pero antes de embarcarte en esta aventura, son muchos los aspectos que debes analizar: el tipo de negocio, la rentabilidad o la inversión inicial, por citar los que más peso tienen en el factor económico.

Existen en Internet numerosos buscadores y comparadores que nos muestran las franquicias existentes en España y que nos pueden ayudar en la toma de decisiones.

Entre todas ellas encontrarás marcas llamadas “low cost”, que requieren un desembolso inferior a los 60.000 euros, y otras con una exigencia financiera que se dispara a los 500.000. En todos los casos, es importante analizar qué cubren esos importes: inversión inicial, canon de entrada, royalty, canon de publicidad, etc.

También hay que ser realista y tener muy claro cuáles son nuestras aspiraciones, los recursos de los que disponemos, la ubicación o la población. Y tampoco hay que olvidar que existen franquicias más enfocadas a grandes inversores que al autoempleo.

Cadenas “low cost”

Las franquicias de bajo coste se denominan así porque requieren una baja inversión, son rentables a corto plazo y, en algunos casos, no necesitan disponer de un local. Algunas ni siquiera incluyen royalties sobre ventas ni cánones de publicidad.

Según los datos a los que hemos tenido acceso en franquicias.es hay que resaltar que el 42,2% de las cadenas (570 enseñas) requieren un desembolso económico inferior a 60.000 euros. De ellas, 242 marcas necesitan menos de 30.000 euros para iniciar su actividad, añade el informe.

Aquellos emprendedores con pocos recursos económicos que están pensando en montar un proyecto “low cost” pueden encontrar oportunidades en sectores como la belleza y el cuidado corporal, pequeños restaurantes, tiendas especializadas, corners y kioscos…, servicios en general que se pueden desarrollar en locales de pequeñas dimensiones.

Franquicias para inversores

En el extremo opuesto al “low cost” hallamos franquicias que exigen inversiones que superan los 100.000 euros, pudiendo alcanzar los 500.000 en algunos casos.  En este rango se encuentran, principalmente, las marcas dedicadas al sector de la restauración y la hostelería, que son, al mismo tiempo, dos de las actividades más demandadas y con mayor actividad en España.

Estos negocios están más enfocados a los grandes inversores que al autoempleo. Son inversiones que garantizan un elevado tráfico de clientes, con facturaciones elevadas y márgenes de beneficios muy atractivos.

Los conceptos económicos de estos contratos también se disparan: mayor canon de entrada, royalties que pueden alcanzar hasta el 17% de las ventas, canon de publicidad más elevado, etc. Los locales también deben contar con grandes dimensiones y los contratos suelen tener mayor durabilidad en el tiempo.

Amplitud de opciones

Entre las marcas de bajo coste y las cadenas para grandes inversores, y sabiendo que la media se sitúa en los 50.000 euros, hay un amplio rango de negocios entre los que elegir. En estos casos, además de tener en cuenta el desembolso inicial, también es conveniente analizar el mercado y comprobar qué sectores son los más demandados y los más rentables.

En España las franquicias más demandadas son aquellas dedicadas a la restauración, la moda y la alimentación, según apuntan las principales los datos a los que hemos tenido acceso en www.franquicias.es.

En cuanto a la facturación, la AEF revela en su “Informe 2017 La Franquicia en España” que el sector de la Alimentación ocupa el primer lugar, con unos ingresos de 10.116,2 millones de euros. En segundo lugar se encuentra el sector Hostelería/Restauración, que facturó 2.552,1 millones de euros. Le siguen la Hostelería/Hoteles, con 2.190,8 millones y los Servicios/Transporte con 1.504,2 millones de euros.

En resumen, podemos decir que las franquicias no son una opción de negocio para unos pocos privilegiados. Nos ofrecen una diversidad de posibilidades que también pueden aprovechar aquellos emprendedores con pocos recursos y grandes ilusiones.