¿Merece la pena contratar una cuenta infantil para los hijos?

Fomentar el ahorro de los más pequeños o empezar a crear un colchón financiero con el que poder costear sus estudios en un futuro son solo algunos de los motivos por los que los padres deciden contratar una cuenta infantil para sus hijos. Y la rentabilidad, los regalos o las promociones son algunos de los principales incentivos. El comparador financiero HelpMyCash.com despeja las dudas más frecuentes acerca de este producto bancario y enumera algunos consejos para escoger la mejor cuenta para menores del momento.

¿Qué operativa permiten las cuentas para niños?

Los principales bancos ofertan cuentas corrientes o cuentas de ahorro infantiles. Mientras que las primeras permiten una operativa más completa, las segundas, por lo general, únicamente servirán de hucha digital. La elección de uno u otro producto dependerá de cuál sea el objetivo que pretendemos conseguir contratando una cuenta.

Al igual que las cuentas para adultos, las cuentas corrientes para niños ofrecen una tarjeta de débito o de prepago asociada (nunca de crédito) y están pensadas para que el niño aprenda a gestionar las finanzas del día a día, ahorre, saque dinero de cajeros o pague compras en comercios. Si, además, el niño es un entusiasta de la tecnología, podrá realizar sus pagos con el móvil sin necesidad de llevar la cartera encima, ya que cada vez son más las entidades que tienen wallets propios o que colaboran con Apple Pay, Google Pay o Samsung Pay.

En el caso de las cuentas de ahorro, aunque su operativa es más limitada, ofrecen incentivos como remuneración, regalos o promociones. En este caso el objetivo es simplemente ahorrar. Actualmente ofrecen una rentabilidad de hasta el 0,15% TAE o remuneración en puntos canjeables por regalos como un monopatín, una tienda de camping o gafas de realidad virtual.

Con el objetivo de fomentar y mejorar la educación financiera,  algunos bancos incluyen huchas virtuales donde poder crear metas u objetivos de ahorro de forma dinámica y divertida. A través de la aplicación móvil, los niños podrán gestionar sus finanzas y comprender el valor del dinero.

¿Cómo puedo contratar este producto bancario?

La apertura de una cuenta bancaria para niños es un procedimiento sencillo. Algunos bancos permiten contratar la cuenta a través de Internet mientras que otros exigen acudir a cualquier oficina bancaria.  En ambos casos será imprescindible presentar el DNI del menor. Si no tiene, tendremos que solicitar el formulario 030 para solicitar un NIF provisional que proporcionará la Agencia Tributaria una vez hayamos solicitado una cita previa en la sección de censos.

Al tratarse de un titular menor de edad, la cuenta debe tener un representante legal; tutor, madre o padre que se acreditará con el libro de familia. El padre, madre o tutor tendrá que tener en cuenta que el uso de este producto bancario para asuntos propios podría acarrear consecuencias judiciales.

¿Cómo sé que estoy escogiendo la mejor cuenta para mi hijo?

Las cuentas infantiles ofrecen ventajas atractivas para cualquier tipo de perfil. Antes de elegir una, debemos tener en cuenta la edad de nuestro hijo, cuál es nuestro principal objetivo a la hora de abrir esta cuenta y qué operativa queremos que tenga. No todas las cuentas ofrecen las mismas ventajas ni tienen los mismos requisitos a la hora de ser contratadas. Para escoger la mejor es importante hacer un estudio previo y comparar entre todas las opciones.

Podemos contratar una cuenta para menores a partir de los cero años y hasta un máximo de 18. En algunos casos podemos encontrar cuentas a partir de los 13 con otras condiciones o ventajas. A partir de los 16 es común encontrar cuentas para jóvenes con posibilidad de domiciliar una nómina y que incluyen tarjetas de débito con total disponibilidad. Asimismo, es importante tener en cuenta que una vez cumplida la mayoría de edad, en la mayoría de los casos la cuenta para niños pasará a ser automáticamente y con previo aviso una cuenta joven o una cuenta bancaria para adultos si no la cancelamos antes.

La contratación de una cuenta bancaria para niños no es una moda que venga de ahora, de hecho, es muy común contratarla durante su nacimiento, por su bautizo o en la primera comunión. No solo sirven para ahorrar para su futuro, también sirven de herramienta para enseñar a los más pequeños una buena educación financiera.